Hoy vamos a indagar sobre
la verdad y la mentira partiendo de consideraciones sobre el origen de estas palabras el cual es situado por nuestro amigo Federico en una especie de estado de naturaleza con un leves matices hobbesianos:
Vivir en sociedad nos obliga, dice, a crear un tratado de paz que consiste en inventar designaciones para las cosas que serán válidas y obligatorias, esto es, compartidas intersubjetivamente. Y aunque se transcienda a aquel contractualismo primitivo, la idea que queremos poner de relieve es que, con vistas a evitar la agresión, socialmente se promueve el sometimiento incondicional a un soberano absoluto, la verdad, ahora ya dotada de un sentido moral.

El hombre ha decidido arbitrariamente qué es verdad, rechazando a aquellos individuos que utilicen lo acordado como verdadero para darnos gato por libre: haciendo parecer real aquello que no lo es.
Deseamos la verdad y pero, claro, la naturaleza nos la oculta. Ahora bien, esta búsqueda viene reforzada por las consecuencias agradables de la verdad y, por tanto, el rechazo a la mentira, será debido a sus malas consecuencias.
Esto nos demuestra que al hombre no le importa lo más mínimo la verdad, que le es indiferente. Sólo la buscamos en base motivaciones hedonistas que podríamos explicar desde el condicionamiento clásico conductista (por si alguien tenía dudas, si, somos perritos de Pavlov).
Dicen que no hay lugar para la verdad en internet y podemos encontrar en la literatura SPAM un vasto número de ejemplos que ilustran la tesis aquí defendida.
Al hombre no sólo no le interesa la verdad sino que además busca en ella la legitimación de sus valores personales, de su estilo de vida, una justificación teñida de pretendida cientificidad aunque sea a través de falacias tan burdas como la que presentamos a continuación.
Nos referimos a aquella entrevista con un tal Dr. Paulo Ubiratan, supuesto director médico del Hospital de Porto Alegre,Brasil, quien alegremente recomendaba todo hábito que es sobradamente reconocido como nocivo para la salud. A seguir un breve extracto de la misma:
P: ¿Debo dejar de comer carnes rojas y comer más frutas y vegetales?
R: Se necesita entender la logística de la eficiencia en alimentación.¿Qué comen las vacas? Hierba y maíz. ¿Qué es eso? Vegetales. Entonces un filete es el mecanismo más eficaz de colocar vegetales en su sistema. ¿Necesita comer cereales? Pues coma pollo.
P: ¿Debo reducir el consumo de alcohol?
R: De ninguna manera. El vino está hecho de fruta. El brandy es un vino destilado, lo que significa que se elimina el agua de la fruta de modo que usted saque mayor provecho de ella. La cerveza también está hecha de cereales. No limite demasiado su consumo.
Qué pasa cuando haces una búsqueda en google sobre este personaje?
Pues pasa que te encuentras con 45.000 entradas, ni una de ellas con pretensión de veracidad. Por supuesto, ninguna pertenece a medios de comunicación serios, suponiendo que alguno de ellos pueda serlo. Claro, la mayoría de estas entradas se corresponde con blogs y foros varios, en particular sobre nutrición (hecho que viene a poner de manifiesto la calidad de la información de dichos foros). Y de todos estos necios que se hacen eco de semejante basura virtual, nos llama poderosamente la atención, por puro surrealismo, la alusión a dicha entrevista por parte del
foro de relojes (!),
días de bolsa (!!!) y
el foro de desarrollo y progreso canario, del cual intuimos que los términos desarrollo y progreso son fina ironía.
En fin, no es sólo que las declaraciones de este tipo contradigan todo conocimiento científico vigente (claro, si así fuera, el paradigma científico actual entraría en crisis, ni más ni menos); no importa el hecho de que no haya una sola fotografía del tal doctor, salvo la que se envía con el spam (imágen que no vamos a publicar porque francamente el sujteto retratrado es ofensivamente feo), ni un video en la tv local en la que supuestamente se concedió dicha entrevista, ni una entrada sobre la trayectoria profesional del pretendidamente reputado director médico del hospital de Porto Alegre (y por cierto sólo hay un hospital en Porto Alegre, una ciudad de 1,4 millones de habitantes?, ni que curiosamente el nombre de este doctor coincida con el un director de telenovelas brasileñas...Todo parece apuntar a la falsedad y sin embargo miles de personas comentan encantadas
por fin un médico sensato!
En efecto, los senderos del autoengaño son inescrutables. A nadie le interesa la verdad. En la vida, como en internet, preferimos creernos las patrañas más ilógicas con tal de reafirmarnos y este parece ser el el sentido de nuestra existencia, autojustificarnos deliberadamente a través de la mentira.
Queda claro que
el río de la verdad discurre por los cauces de la mentira